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Leonardo Torres Quevedo: Uno de los mayores inventores españoles.

Las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX son conocidas generalmente como un período de decadencia para España por hechos como el Desastre del 98, pero debería de ser recordada más bien como una época en la que hubo un increíble desarrollo tecnológico por inventos como el Peral, el primer submarino o la máquina de rayos X portátil de Mónico Sánchez. Pero hoy nos centraremos en los inventos del que podría ser considerado el mayor inventor español del siglo XX.

Foto de Leonardo Torres Quevedo


Leonardo Torres Quevedo nació en 1852 en Cantabria, estudió el bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media de Bilbao y más tarde completaría sus estudios entre 1868 y 1869 en Paris. En 1870 se acabaría instalando en Madrid y al año siguiente comenzó a estudiar Ingeniería de Caminos, pero los dejó para defender Bilbao durante la  la tercera Guerra Carlista, una vez acabada la guerra retomó los estudios y los termino en 1876, siendo el cuarto mejor de su promoción. Comenzó a trabajar en la misma empresa de ferrocarriles en la que trabajaba su padre, pero al poco decidió viajar por Europa para conocer los avances científicos, centrándose en la electricidad. Cuando regresó se estableció en Santander y comenzó a realizar investigaciones sobre todo lo que había aprendido durante su viaje. 

En 1887 comenzó a trabajar en uno de sus primeras invenciones, los transbordadores, que fueron rechazados cuando los presentó 3 años más tarde en suiza. En 1899 se instalará en Madrid, 2 años más tarde será nombrado el director del Laboratorio de Mecánica Aplicada del Ateneo de Madrid, donde se dedicó a la fabricación de instrumentación científica. En 1902 presenta el anteproyecto de un globo dirigible y en 1903 patenta el Telekino, el primer dispositivo de control remoto de la historia.

Telekino en el museo de Torres Quevedo


El telekino era un autómata que ejecutaba órdenes transmitidas a través de ondas de radio, en 1905 fue probado controlando a distancia un vehículo terrestre, un año más tarde sería probado en presencia de Alfonso XIII guiando un bote remotamente desde la orilla.

Foto de la demostración del telekino


Más o menos en esta época Torres Quevedo crearía también una serie de máquinas de cálculo analógicas, como la "Máquina algebraica", que podía resolver ecuaciones de ocho términos, obteniendo incluso raíces con una precisión de milésimas.

Máquina algebraica de Torres Quevedo


Después de este dispositivo mecánico crearía el "Husillo sin fin" que permite obtener el logaritmo de una suma como suma de logaritmos.

Husillo sin fin en el museo Torres Quevedo


Pero el dispositivo mecánico de Torres Quevedo por excelencia es el "Autómata ajedrecista" creado en 1911, considerado el primer computador y videojuego de la historia. Este es un dispositivo mecánico que era capaz de jugar partidas de ajedrez contra otros adversarios humanos sin la necesidad de la intervención de un operario.

Primera versión de El Ajedrecista en 1911


Este mismo año se comienzan a fabricar los primeros dirigibles Astra-Torres, creados por este inventor, que destacaría por un diseño trilobulado, lo que lo hacía más seguro que otros, estos fueron utilizados por los ejércitos inglés y francés a partir de 1913, utilizados principalmente para la protección e inspección naval. Este diseño fue tan bueno que se sigue utilizando en los dirigibles que se fabrican en la actualidad.

Astra-Torres utilizado por la Royal Navy


En 1916 el transbordador que había diseñado Torres Quevedo fue terminado de construir en el Niágara, conocido como el Spanish Aerocar, que destaca por llevar más de 100 años funcionando prácticamente en las mismas condiciones con las que se construyo sin haber tenido ni un solo accidente.

Spanish aerocar en la actualidad


Aunque el "Autómata Ajedrecista" es la invención más conocida de Torres Quevedo, hubo una última invención relacionada con la computación que tiene muchísima más importancia, el "Aritmómetro" Electromecánico, que fue presentado en 1920 en el Musée National des Techniques de parís fue la primera calculadora digital de la historia. El Aritmómetro utilizaba los mismos relés que los teléfonos de la época para realizar las operaciones, al igual que el Z3 que no sería construido por los alemanes hasta 1941, esto permitía que el equipo realizara los cálculos a una velocidad increíble para la época.

Aritmómetro de Torres quevedo


Si os ha gustado este artículo y queréis saber más sobre Torres Quevedo y sus invenciones podéis visitar su wiki oficial en torresquevedo.org



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