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Telesincro: La primera empresa de informática española

 

La historia de Telesincro


Fundada el 23 de marzo de 1963 por Antonio Clavell y Joan Majó, es considerada la primera empresa de informática española. En sus orígenes realizaban actividades relacionadas con los automatismos industriales.

Winner/Contafac

Su primer ordenador fue el Factor-P (Se cree que previamente fue llamado Winner/Contafac), lanzado en 1966 a un precio de 200.000 Pesetas, que consistía en una máquina de escribir IBM y en una unidad electrónica que realizaba las operaciones necesarias para imprimir facturas. Los "programas" de estos equipos eran cableados, por lo que crear software para estos equipos era bastante complejo, se necesitaba buena iluminación y una lupa para cambiar los hilos de sitio o enhebrar otros, este trabajo era generalmente realizado por un grupo de mujeres.

Grupo de mujeres que se encargaban del cableado del software
Según se decía esta tarea era muy laboriosa, pero a la vez bonita si te gustaban las manualidades, cada placa con un programa podía llegar a tener más de 10.000 enhebrados, cuando se hacían estos no podía haber ningún error o habría que desechar la placa entera, según el tiempo iba pasando, cada vez era más difícil realizar esta tarea.
Así eran las placas con programas del Factor-P
El Factor-P tenía unos 128 bytes de RAM en matrices de nucleos de ferrita. Este ordenado fue diseñado por Joan Majó y Jordi Vidal, aunque se le atribuye más la autoría al segundo. Este equipo utilizaba también algunos circuitos integrados de Philips, que no eran completamente electrónico. Con el tiempo, Jordi Vidal sugirió que se usara un osciloscopio para detectar y corregir problemas en los Factor-P, lo que ayudo a mejorar el modelo. Cuando se lanzó al mercado, este equipo fue un éxito en ventas, vendiéndose decenas de modelos al poco de sacarlos a la venta, el Factor-P hizo sombra a equipos similares de la competencia, como Nixdorf y Olivetti.

Folleto del Factor/Contafac en el que se pueden observar las partes internas

Este ordenador catapultó a Jordi Vidal al puesto de diseñador principal de Telesincro y comenzó a realizar mejoras en el Factor-P como duplicar la memoria, estos modelos mejorados fueron lanzados como nuevos ordenadores cada año, después del Factor-P, llegó el Factor-Q, después el Factor-R y posteriormente el Factor-S, cada uno de ellos con múltiples mejoras sobre el modelo anterior, operando estos dos últimos con fichas de banda magnética.
Factor-Q


El Factor-Q fue lanzado en 1967 junto con el Factor-R  duplicando este último la cantidad de memoria del Factor P, además de tener algunas mejoras más, que conviviría con el modelo posterior, el Factor-R, cuyas principales diferencias eran la adición de 5 instrucciones y que este tenía 64 registros, 32 más que su antecesor. Además el Factor-R utilizaba tarjetas magnéticas en vez de cinta perforada.
Folleto sobre el Factor-R

Pero la gran novedad que traían consigo el Factor-Q y el Factor-R era que eran programables, utilizaban su propio lenguaje de programación llamado Q&R, creado por Ramón Tojada. Tras lanzar todos estos equipos al mercado, en 1972, Telesincro tenía el 16% del mercado español del sector de los ordenadores de oficina, siendo el número 3 en ventas a nivel nacional, algo curioso es que incluso llegaron a meterse en el mercado de los computadores de países vecinos como Francia y Portugal, donde se vendieron algunos equipos suyos. 

Folleto de publicidad del Telesincro Factor-S


Tras todo esto, en 1971, se lanzó el Factor-S, uno de los primeros "MiniOrdenadores" europeos, que muchos consideran que estuvo muy adelantado a su tiempo, utilizaba un sistema de memoria externa llamado "Tambor Magnético", que sería uno de los primeros precursores europeos del disco duro y tenía su propio sistema operativo, también diseñado por Ramón Tojada, además de todo esto permitía guardar datos y programas en cassettes. Este equipo imitaba la apariencia de los IBM 360 y en el momento, fue visto como un Mini IBM por 10 veces menos. Este equipo, años más tarde de su lanzamiento, en 1975, se vendía por unas 165.000 pesetas el modelo más básico y por unas 220.000 pesetas para los modelos mejor equipados. Aunque no todo era perfecto en este equipo, uno de los defectos que tenía era que solo podía ser programada en lenguaje máquina, lo cual era muy complejo para la gran mayoría de personas.

Tambor magnético, uno de los primeros precursores europeos del disco duro


Durante esta época Telesincro llegó a facturar aproximadamente 435 Millones de pesetas anuales, llegando a tener también cosa de unos 500 empleados. Se podría decir que en este momento se les podría considerar como la IBM española, por desgracia, esta situación no se mantendría por mucho tiempo.


Ingenieros de telesincro a principios-mediados de los 70
En 1975, Telesincro sufre un importante bajón en ventas, posiblemente derivada de la crisis del petroleo del 73 y de la entrada de IBM y otras empresas en el mercado español. Sus ventas se reducen a menos de la mitad y su cuota de mercado desciende considerablemente, pasando a ser la quitan empresa del mercado. El fin de esta empresa no tardaría en llegar ya que en 1976 fue adquirida por Secoinsa, a partir de aquí seguiría funcionando, pero sus siguientes equipos, como el Serie 10 serían vendidos bajo la marca Secoinsa, en 1985 parte de Telesincro sería vendida a Bull, para la cual fabricarían algunos terminales.
Terminal bancario Bull Telesincro TDT 16P
Después del 85 se presupone que Telesincro se dedicó principalmente a la fabricación de terminales Minitel y TPVs entre otras cosas hasta que fue vendida por Bull a Ingenico en 1999, después de esta venta no he podido encontrar registros de ningún dispositivo vendido con la marca Telesincro aún en el, por lo que presupongo que debió de ser absorbida y desapareció en algún momento de principios de la década del 2000, llegando así el final de la historia de la primera empresa de informática española.



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